Balance 2025: un año con nuevos proyectos en todas las zonas
Los lanzamientos se registraron en Tigre, pero también en Pilar, Cañuelas,
Parque Leloir y Cardales. La oferta se concentró en departamentos.
En líneas
generales, el mercado inmobiliario ha tenido un año exitoso en cuanto a la
cantidad de lanzamientos y a la alta demanda. El segmento country también fue
reflejo de esta tendencia, registrando lanzamientos en todos los corredores del
Gran Buenos Aires.
Los estrenos también se expandieron hacia localidades turísticas del país como
la Costa Atlántica, Bariloche, Mendoza y Salta. “En el último trimestre hay un reflejo de una tendencia que amplifica
la brecha entre la compra de lotes para iniciar una construcción y las
propiedades terminadas”, describe Mariano Saleh, presidente de la firma ESV
Propiedades, que posee una amplia trayectoria en el corredor Canning-San
Vicente.
El especialista destaca que el costo de la construcción ha sido un factor
clave. “ El precio del m2 construido en Canning se ubica en los US$ 1.300 en
promedio. Este costo en dólares ha sido el principal freno para quienes poseían
lotes y planeaban edificar”, asegura Saleh.
Además, agrega que “la alta incidencia
del costo de construcción hace que las propiedades terminadas mantengan un
valor de venta que, de sostenerse, va a ser tentador para el inversor o
comprador que está analizando el mercado. A su vez, abre una brecha de
negociación para interesados con liquidez que buscan evitar el riesgo de obra”.
Para algunos especialistas, más allá de los costos, la principal tensión pasa
por la demanda. “El mercado continúa con
una sobreoferta cercana al 25% respecto de lo que sería un escenario dinámico.
El crédito hipotecario –que tuvo un breve impulso y luego se frenó– activó el
mercado del usado, donde la abundancia de unidades permitió que los compradores
se volcaran directamente a oportunidades ya terminadas”, sostiene Martín
Piantoni.
El CEO de Alton Desarrollos explica que
“aún así, seguimos trabajando con una mirada de largo plazo. Nadie lanza un
proyecto por la rentabilidad inmediata, porque la foto de hoy no define la
película completa. En un horizonte a dos o tres años, esperamos que muchos
costos se normalicen y converjan hacia valores internacionales, especialmente
en insumos importados, compensando con un ajuste natural de la mano de obra”.
En cuanto a los lanzamientos, se registraron en todas las zonas. Como viene
sucediendo desde hace algunos años, la
Zona Norte encabeza la lista con proyectos ubicados en Tigre, Pilar y San
Fernando. En cuanto a productos, los complejos de departamentos y los de
usos mixtos. En precios, los lotes arrancan desde US$ 50 mil y los
departamentos a partir de US$ 70 mil.
En Tigre,entre las novedades está
Remeros Brickell, proyectado como “el primer barrio cerrado en altura de
Tigre”, posee tres edificios conectados entre sí por senderos peatonales,
plazas y áreas verdes. También Rowers, que cuenta con un sector residencial con
166 terrenos de 600 a 1000 m2 que se disponen alrededor de la laguna. Distrito
Ayres, en Benavídez, presentado a mediados de diciembre. Se trata de un modelo
de urbanización que ocupa 15 hectáreas con departamentos, townhouses y lotes.
Nordelta celebró sus 25 años y Costantini anunció
nuevas inversiones en futuras construcciones que demandarán más de U$S 2000
millones. Otras desarrolladoras presentaron proyectos como Índigo, un
condominio en el barrio Islas del Canal.
Está rodeado de 300 metros de costa al río, con vistas a la bahía y al canal
mayor del Río Luján. Y Ópera Art, un complejo formado por dos edificios de
departamentos donde la arquitectura dialoga con la naturaleza y el diseño. Otro
estreno fue Pueblo Buenavista, un complejo ubicado a la altura del Km 19 de la
Panamericana, en San Fernando. Formado por 120 departamentos, incluye
viviendas, estudios y locales.
En Pilar, la novedad fue Openn Pilar
un barrio cerrado que combina lotes y complejos de departamentos con vistas a
varias lagunas, más una artificial de aguas cristalinas, y una oferta de
servicios. En Cardales, partido de Exaltación de la Cruz, todas las miradas
fueron para El Club, desarrollado por E2.
Se trata de un complejo que ocupa 180 hectáreas y fue concebido como un
proyecto urbano integral, en el que conviven viviendas, espacios deportivos,
educativos, comerciales y áreas verdes.
En Zona Sur, la novedad vino de la mano del prestigioso polista Adolfo Cambiaso, que presentó el barrio
cerrado La Dolfina Polo Ranch, en Cañuelas. Con el eje en este deporte, propone
redefinir el concepto de vivir en el campo.
En Quilmes, dentro del barrio Nuevo Quilmes, se presentó Quórum, cinco módulos
con departamentos repartidos en seis niveles. La estrella de Zona Oeste fue Le
Revé, en Parque Leloir, un proyecto mixto con viviendas, departamentos para uso
profesional y locales. Las novedades no sólo se centraron en el Gran Buenos
Aires.
Mar del Plata registró la reconversión de la Zona Sur con nuevos proyectos como
Unkanny Residence y Unkanny Tower, entre otros. También Chapadmalal, con Pueblo
Chapa y Olas Chapadmalal. En Mar Chiquita, Unkanny Country; y en el Partido de
la Costa, La Forestada. Bariloche registró estrenos como Cerro Lindo y Amarras
de Nahuel, entre otros.
Mendoza, en tanto, figuran El Borgo y Penta, de Armentano Desarrollos
Inmobiliarios; Reserva Alto Agrelo y Chacras Park. En Salta, San Lorenzo Chico
se transformó en un polo de desarrollo urbano de la mano de la desarrolladora
Proyecto Norte. Condominio La Trinidad y La Arbolada fueron algunos
lanzamientos. Como una síntesis final, Miguel Ludmer, director de Interwin,
resume que “fue un año con buenas
noticias y otras no tan alentadoras, propias de un mercado que sigue
ajustándose después de varios períodos de volatilidad”
Fuente: Clarin
Nota:Liliana
Carbello